Filatelia, Post 1936 — 8 de agosto de 2001

De pre-óbliterados

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De sellos pre-obliterados españoles, que yo sepa, no hay referencia alguna en los catálogos  españoles, ni en los comunitarios, ni en los extranjeros, tan documentados todos ellos. Tampoco recuerdo haber visto nada escrito: ni en reseñas, ni en gacetillas, ni en artículos… nada de nada en parte alguna. Tampoco conozco disposiciones que regulen su uso, aunque reconozco que mi ignorancia pueda ser debida a no haber repasado exhaustivamente esta específica, copiosa y prolija literatura.

Sin embargo, el empleo de estos sellos en otros países es abundante y merecen un lugar apropiado en los catálogos . En Francia, por ejemplo, son conocidos desde el año 1893, siendo utilizados para envíos masivos de correspondencia, fundamentalmente impresos en los que el matasellado podía llegar a ser una labor realmente agotadora. Por ello se idearon los sellos pre-obliterados, es decir, sellos nuevos que se expendían con unos textos o líneas impresos como signo de inutilización. Naturalmente ello comportaba una confianza hacia el usuario de este material en el sentido de su no re-utilización posterior.

Parece ser que en España no se daba esta condición o quizá nunca ha habido la necesidad del uso del sello con pre-obliteración, aunque en mi opinión la entrega masiva de correspondencia no ha debido ser cuestión ajena a nuestra industria y/o comercio. En mi recuerdo están los sobres recibidos conteniendo revistas, publicidad, o material similar con un sello de correos adherido y doblado encima de uno de los laterales, derecho o izquierdo en el sentido horizontal del sobre rectangular; aquel había sido obliterado con un trazo de tinta negra efectuado mediante un brochazo aplicado arriba-abajo a toda una columna apilada de sobres. De esa forma se cancelaban “tropecientos” sellos en un instante. La técnica era de lo más pedestre, pero su efectividad parecía que anulaba la necesidad de poner en marcha la maquinaria para pre-obliterar sellos, cuyo control, además, podía ser incierto. Supongo.

Total, parece ser que nunca ha habido sellos pre-obliterados en España.

¿Seguro?

  

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Entonces, ¿qué es el matasellos sobre el sello de 1 Peseta (nº 2794) que franquea un papel en forma de faja con el logotipo de una conocida entidad financiera catalana?. Este sello, según vemos en la imagen individual, está ¡pre-obliterado!. El trazo negro impreso en vertical es, sin duda , una pre-obliteración. Y si nos fijamos en la faja, vemos un adelgazamiento en la zona superior debido al desgarro producido al abrirla ,ya que debía sujetar un folleto o  revista publicitaria. Tenemos, pues, una faja para  impresos y un sello de franqueo anulado con lo  que a todas luces es una pre-obliteración.

No cabe duda al respecto. La cuestión pendiente es saber si esta cancelación estuvo autorizada (y cuándo) mediante la oportuna concesión administrativa. No dispongo ahora del tiempo necesario para continuar estas indagaciones que intentaré reanudar pasado el verano. En cualquier caso, si alguien tuviera información interesante al respecto ya puede correr a comunicármela. Las gracias son anticipadas y prometo que será citado como amigable colaborador. Animaros, que todos trabajamos por el arte, con amor y vero altruismo.

De momento ahí queda esa pieza que puede superar la mera curiosidad para convertirse, si se corroboran mis suposiciones, en un bonito hallazgo filatélico.