El 19 cuartos de 1860 de Sperati (I)

por

La huella del falsificador 31

Publicado en El Eco Filatélico y Numismático (junio 2012)

 

Como todos los falsificadores, Jean de Sperati tenía un objetivo primordial: el lucro a través del engaño. Si algo le diferenciaba de otros delincuentes era su excelente preparación técnica y su capacidad para trabajar de forma metódica, con rigor y un elevado nivel de autoexigencia para no comercializar las falsificaciones hasta que no alcanzaban un alto grado de perfección.

Hoy vamos a referirnos a la falsificación que hizo del 19 cuartos de 1860. De toda la emisión únicamente falsíficó este valor por ser el más caro. No le resultaron atractivos los demás porque son relativamente comunes y consiguiente de menor cotización.  Para no alargarnos demasiado dividiremos el tema en dos partes. Ahora, en la primera describiremos el procedimiento de falsificación seguido por Sperati. En una segunda parte, en la revista del próximo mes de julio, analizaremos la forma de distinguir los falsos de los auténticos.

La figura 1 reproduce un ejemplar nuevo auténtido. Su papel originl es coloreado, un color que el catálogo define como “anteado”, es decir una tonalidad ocrácea que tiende a semejarse a la “gamuza” o “ante” (de ahí su nombre). Con ello el catálogo lo diferencia de la coloración “salmón” (en la que predomina el color rosa anaranjado como la carne del pescado que le otorga su denominación) propia del papel del 12 cuartos o del 4 cuartos de la posterior emisión de 1864. Para ser más precisos el color del 12 cuartos no es salmón, sino salmón oscuro, aunque muy pálido.

Fig. 1 y 2 - El 19 cuartos auténtico y el falsificado por Sperati a su derecha.

Fig. 1 y 2 – El 19 cuartos auténtico y el falsificado por Sperati a su derecha.

   Al lado del ejemplar auténtico, la figura 2 nos muestra un sello falso en nuevo. Sperati también llevó a cabo “pruebas de artista” en color (ver figura 4) y en negro (figura 5). Así mismo falsificó sellos usados con varios tipos de matasellos, unos también falsos (como el matasellado con la RC 1 o el fechador de Sabadell de la fig. 7) y en otras ocasiones falsificando únicamente el dibujo del sello imprimiéndolo sobre un papel con el matasellos original (el ejemplar matasellado con el fechador de La Roda de la fig. 7). Al menos se conocen 9 matasellos diferentes utilizados por Sperati en este sello.

 Todos los ejemplares falsos Sperati del sello nº 54 del catálogo, del 19 cuartos de 1860, son del mismo tipo, es decir, utilizó un único cliché.

El sistema de falsificación de Sperati partía de la obtención de un negativo fotográfico (ver fig.

Fig. 3 - Fig. 3 – Fotografías para elaborar los clichés

Fig. 3 – Fotografías para elaborar los clichés

3). Buscando la máxima perfección, no sólo se veía obligado a repetir las fotografías hasta obtener la que el consideraba suficientemente fiel al original, sino que para elaborar el cliché de impresión precisaba hacer algunos retoque para eliminar alguna pequeña imperfección.

Como muestran las imágenes, para las fotografías utilizaba placas de vidrio con gelatinas fotosensibles, el denominado sistema al gelatinobromuro de plata. Para obtener los clichés efectuaba copias por contacto sobre planchas de impresión lo que ofrecía la máxima calidad de reproducción.

Fig. 4 y 5 - Fig. 4. – Pruebas de artista en color y en blanco y negro.

Fig. 4 y 5 – Fig. 4. – Pruebas de artista en color y en blanco y negro.

 

Fig. 6 - Tres ejemplares falsos Sperati en nuevo

Fig. 6 – Tres ejemplares falsos Sperati en nuevo

Los ejemplares falsos en nuevo suelen estar impresos en papel muy similar al auténtico. Lo mismo ocurre con los usados con matasellos falso. Sin embargo para los falsos que hizo con matasellos auténtico el sistema seguido fue decolorar un sello original de valor bajo (por ejemplo el 4 cuartos de la emisión de 1864 cuyo papel era de color salmón y sólo precisaba una ligero retoque para convertorlo en anteado) respetando la tinta negra del matasellos. Con ese proceso se perdía parcialmente la coloración del papel y era necesario oscurecerlo posteriormente. Una vez hecho esto, imprimía la imagen del sello y como en el tratamiento quimico seguido hasta este punto el papel había incrementado su porosidad, la tinta de la imagen penetraba en la zona del matasellos de tal forma que daba la sensación de estar impreso por debajo suyo.

Fig. 7 - Tres sellos falsos Sperati matasellados.

Fig. 7 – Tres sellos falsos Sperati matasellados.

A diferencia de la mayor parte de los falsificadores, Sperati no utilizó cuños falsos para inutilizar sellos falsificados en nuevo. Trabajó con estampaciones originales de matasellos de la forma descrita o reprodujo matasellos originales por el mismo procedimiento fotolitográfico con el que procedía a la falsificación de los sellos. Este último procedimiento requerí, por lo tanto, dos impresiones para cada falsificación: primero la imagen del sello y más tarde la del matasellos.

Fig. 8. – Sellos con el dibujo lavado pero conservando los matasellos originales.

Fig. 8. – Sellos con el dibujo lavado pero conservando los matasellos originales.

En la figura 8 podemos contemplar tres piezas lavadas con éxito por Sperati. En ellas no ha quedado resto alguno del dibujo del sello y sin embargo mantienen intactos sus matasellos originales. Son la base ideal para una falsificación porque ¿cómo sospechar de un sello cuyo matasellos es evidentemente original y, además, de escasa calidad?

En las figuras 9 y 10 se muestran unas pruebas con anotaciones manuscritas reproduciendo ruedas de carreta 1, 2, 3 y 7 correspondientes a Madrid, Barcelona, Cádiz y Sevilla, todas ellas utilizadas en falsificaciones del 19 cuartos de 1860.

Fig. 9. – Pruebas y anotaciones personales de las Ruedas de Carreta 1 y 7 de Madrid y Sevilla respectivamente, utilizadas para las falsificaciones del 19 cuartos de 1860.

Fig. 9. – Pruebas y anotaciones personales de las Ruedas de Carreta 1 y 7 de Madrid y Sevilla respectivamente, utilizadas para las falsificaciones del 19 cuartos de 1860.

Fig. 10. – Pruebas y anotaciones personales de Sperati de las Ruedas de Carreta 2 y 3 de Barcelona y Cádiz respectivamente utilizadas para las falsificaciones del 19 cuartos de 1860.

Fig. 10. – Pruebas y anotaciones personales de Sperati de las Ruedas de Carreta 2 y 3 de Barcelona y Cádiz respectivamente utilizadas para las falsificaciones del 19 cuartos de 1860.

 Por último el lector puede contemplar en la figura 11 una prueba del fechador falso de Sabadell tipo 1857 utilizado en ejemplares usados de este sllo por Sperati

Fig. 11. – Prueba del matasellos falso utilizado en uno de los sellos de la figura 7

Fig. 11. – Prueba del matasellos falso utilizado en uno de los sellos de la figura 7

Desde que iniciamos esta serie de artículos bajo el título “La Huella del Falsificador” vienen acompañados por la imagen una huella dactilar que alguno se habrá preguntado si se trataba de un mero simbolismo. Pues no. No es sólo un símbolo. Como se comprueba en la fig. 9, se trata realmente de la huella dactilar del más peligroso falsificador de todos los tiempos: Jean de Sperati. Si algún otro sujeto del que hemos descrito alguna falsificación suya temía que fuera su propia huella, tranquilícese, no es suya.