Buceando..., Fruslerías — 8 de marzo de 2015

Los valores declarados en el siglo XIX

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Buceando en la Historia de la Filatelia 055

Publicado en Revista de Filatelia (junio 2005)  

El más antiguo envío por “valores declarados” de España

La aparición y venta en subasta pública de un sobre circulado por “valores declarados” el 23 de junio de 1865 me indujo a publicar en Filatelia Digital un artículo sobre esta singular pieza, así como sobre el génesis de este tipo de correo certificado en España y su evolución en el siglo XIX.

No he visto nunca ningún estudio sobre el tema y seguramente la causa de ello sea la extrema rareza de las cartas circuladas como valores declarados desde que se creara ese servicio en 1856 hasta finales del siglo XIX. Esa carta, que reputamos como la más antigua específicamente circulada como valores declarados, es una cubierta en cuyo frente se especificaba el contenido; pero que, sin embargo, no podía ser asegurada porque todavía no se aceptaba el seguro postal para valores de la deuda. Lo único que podía ser asegurado eran las joyas y objetos pequeños de un valor como máximo de 500 pesetas, previo pago en sellos del 3% de su tasación.

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Fig. 1.- Cubierta de un envío por valores declarados de 3.100 pesetas dirigido al Dr. Thebussem

Debemos agradecer al Dr. Thebussem, que guardara entre sus documentos de correos el envío de valores que muestra la figura 1. Actualmente esta bella pieza consideramos que se trata de la más antigua carta conocida portadora de títulos de la deuda pública y circulada por valores declarados asegurados. El seguro requería el pago en sellos de 10 céntimos por cada 100 pesetas; eso, en nuestro caso, significó el pago de 3,10 pesetas.  Por su parte, la tarifa de franqueo exigía como sellos 15 céntimos por cada 15 gramos de peso. Como en nuestro ejemplo el peso era de 42 gramos, necesitaba los 3 sellos que lleva de Alfonso XIII por un total del 45 céntimos más otro de 75 céntimos para el pago de los derechos de certificado.

En el sentido de lo que entendemos actualmente por “valor declarado”, éste es el ejemplar más antiguo conocido. Al lector le puede extrañarla la rotundidad con la que afirmo que se trata de un envío que contiene títulos de la deuda pública cuando no se indica en el frente como era preceptivo hacer los primeros años. La explicación es sencilla a la luz de las tarifas vigentes en la época. Los títulos de la deuda eran asegurables hasta un importe de 10.000 pesetas a partir del 1 de noviembre de 1883. Por el contrario, asegurar otros objetos por el correo era sólo eran asegurables hasta un máximo de 500 pesetas (ese importe se elevaría a 5.000 ptas. en el cambio tarifario de 1886). Así es como este valor declarado, por su importe de 3.100 pesetas, sólo podía contener títulos de la deuda pública.

Clases de valores declarados y tarifas

El cuadro de tarifas para Valores Declarados durante el siglo XIX que mostramos a continuación nos permite observar las dos principales clases de valores declarados que existían inicialmente y las peculiaridades a las que debían ajustarse hasta unificarse en una única clase a partir de 1889.

Cuadro 1 - web

Formalidades administrativas

También debemos agradecer al Dr. Thebussem que conservara los impresos que debían utilizarse con motivo de esta clase de correspondencia. Esos impresos nos permiten conocer con facilidad el modo en el que se producía el envío y recepción de esta clase de certificados.

resguardo de valores declarados 1884 web

El primero se trata del impreso que se entrega a quien hace el envío de un valor declarado. Es el resguardo con el que el remitente podrá exigir sus derechos ante cualquier irregularidad en la circulación o en su entrega. En el caso que mostramos se trata de un envío por valores declarados realizado por el propio Dr. Thebussem a D. Mariano de Uzuriaga en Cádiz. Fig 3 Aviso para recoger valor declarado 1884 web

El segundo es el papel por medio del cual se avisa al destinatario de que puede pasar a recibir un envío por valores declarados. Hemos de notar que este tipo de envíos no se entregaba más que personalmente en la Administración de destino, no lo podía repartir el cartero. Se trata de un impreso de la Administración Principal de Barcelona de un envío efectuado al hermano del Dr. Thebussem, Rafael Pardo de Figueroa, Comandante del vapor Piles amarrado en el puerto de Barcelona.

Fig 4 Aviso de recibo de valores 1884 web

Finalmente el tercero es el papel que se enviaba al remitente del valor declarado, firmado por el destinatario, como comprobante de que la entrega se había efectuado. En este caso se trata de un envío del Dr. Thebussem desde Medina Sidonia al ya citado Mariano de Uzuriaga de Cádiz. Observamos que el sello utilizado para la circulación de este impreso fue inutilizado por medio de un taladro, lo que nos confirma que las inutilizaciones de este tipo no eran exclusivas de Telégrafos como a veces se suele entender.

Pequeñas grandes rarezas.